Cocorná ya pagó su cuota de energía

Por: Carlos Mario Palacio

Si no fuera por el aguante y la verraquera de las comunidades de Cocorná y la solidaridad de todo el Oriente antioqueño, para oponerse a la construcción de proyectos hidroeléctricos, el río Cocorná seguramente no tuviera una sino varias hidroeléctricas, pues en la última década los ríos de Cocorná han estado en medio de una constante disputa entre quienes lo ven como un bien común para el disfrute de sus habitantes y quiénes pretenden convertirlo en un recurso para la generación de dinero y energía. Uno de sus 6 ríos, el que lleva el nombre del municipio,  y lo bordea  por más de 8 kilómetros en las veredas La Esperanza, San Vicente, La Milagrosa, El Tesoro, Mazotes, Los Cedros y también por la parte baja del casco urbano, piensan convertirlo en un río de piedras, reducirlo a su mínima expresión. A lo que muchos llaman “la desaparición forzosa de un río”.

Esta arteria hídrica—que además alberga especies como el Mono Tití y el pájaro Torito Capiblanco— presenta a la fecha una grave amenaza debido a las solicitudes de estudio para el trámite de licenciamiento de las PCH Cocorná 1, Cocorná 2, Cocorná 3 y Pantágoras; ésta última archivada el 13 de noviembre de 2020.

En el corazón de las montañas de Mazotes, una de las 8 veredas que serían impactadas por el Proyecto Hidroeléctrico Cocorná 3, los habitantes aseguran que el río es la vida misma. Si lo desviaran por túneles, afectarían también el tejido social y la memoria colectiva que han construido alrededor de él. Muchos aprendieron a nadar en uno de los tantos charcos emblemáticos que tiene el río. Henry Martínez, un campesino de la vereda El Tesoro, recuerda el cambio que sufrió el caudal del río por causa de la misma naturaleza. Narra con nostalgia cómo las corrientes de agua sobrepasaban sin ningún problema las rocas, inclusive, nadar en él requería una destreza mayor que la daba el instinto y la práctica. Doña Margarita, actual presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Mazotes, no duda en expresar el sentimiento tan profundo que le evoca hablar de su río, “sin el río no nos podemos quedar”, dice. Significa tanto para sus habitantes que perderlo sería como perder una parte indispensable de ellos.

Sebastián Ocampo, un joven de apenas 18 años, habla con entusiasmo de su finca y la tierra tan fértil en la que ha trabajado. La describe como si nunca se hubiera ido: como un nativo. Retornó a la vereda a mediados del 2017 después de vivir 14 años en Huila. Su finca tiene cultivos de naranja, mandarina, limón, plátano, borojó, corozo y yuca, y queda a unos 200 metros del río Cocorná. Ángela, madre de Sebastián, no es de Mazotes pero se siente parte de la vereda. Cuenta que la tradición de hacer sancocho de olla con su familia en el río todavía no se ha perdido.

Por eso si se construye el proyecto hidroeléctrico Cocorná 3, sería, de algún modo, represar todas esas historias y relatos campesinos; convertir el río en un recuerdo del primer y último amor, y condenar a las nuevas generaciones a vivir sin el río y sin recuerdos.

Cortesía: Cocorná Consciente. Río Cocorná, entre las veredas El Tesoro y Mazotes

Audiencia  Pública Participativa

La PCH Cocorná 3, que quiere ser construida por la empresa Taborda Vélez & CIA, está a poco tiempo de presentar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ante Cornare, autoridad ambiental del Oriente antioqueño. Según la empresa, el proyecto fue diseñado como una pequeña central a filo de agua, sin embalse y sin regulación de caudales. Aprovecha una caída o desnivel del río Cocorná para una generación de 19,56 Megavatios (MW) de energía y su ubicación quedaría completamente en jurisdicción geográfica y política de este municipio.

Por años, el Oriente Antioqueño ha sido golpeado y afectado por estos proyectos. Cornare ha otorgado 24 licencias para proyectos hidroeléctricos, de esas, 11 están generando energía y al mismo tiempo, impactos en los territorios; mientras las otras 13 están en etapa de construcción o sin construir, pero con licencia otorgada. Además, hay cerca de 50 solicitudes de trámites de licenciamiento ambiental para construir más hidroeléctricas, las cuales han demostrado que privatizan los ríos y violentan la vida misma. 

Las comunidades tienen claro a qué se debe su preocupación frente a este panorama que no les favorece, y no tienen otra opción que buscar todas las formas posibles para exigir la libertad de sus ríos. Una de esas formas es la Audiencia Pública que, al ser un mecanismo de participación, sirve como un medio para que los ciudadanos puedan elevar preguntas, quejas, inquietudes, aportar documentos y pruebas de por qué el proyecto Cocorná 3 los afectaría enormemente.

“Una Audiencia Pública de carácter ambiental es un espacio en el cual la empresa interesada en desarrollar el proyecto da a conocer a la comunidad los estudios que ha venido realizando: la identificación de los impactos, las medidas con las que piensa mitigar esos impactos, y también la metodología que ha implementado para la participación comunitaria en el desarrollo de sus estudios”, explica Mauricio Castaño, integrante y abogado de la Corporación Cocorná Consciente, un colectivo de jóvenes que trabaja por la protección y conservación de su territorio.   

Precisamente, esta corporación viene liderando desde el pasado 27 de marzo la recolección de firmas para solicitar una Audiencia Pública Ambiental, y evitar la aprobación de Cocorná 3. “Es de suma importancia este tipo de espacios porque le permite a las comunidades tener voz y protagonismo en la etapa previa a la evaluación del EIA; y de acuerdo a esto, se espera que la autoridad ambiental [Cornare] tenga la capacidad de sopesar las opiniones y aportes de la gente, respecto a los estudios presentados por la empresa, para que a la hora de aprobar o negar la licencia, la decisión definitiva termine beneficiando a una mayor cantidad de personas”, agrega el abogado Mauricio. 

En menos de 7 años, en jurisdicción de Cocorná, se construyeron tres Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH’s) y una Central Hidroeléctrica (CH). Desde entonces, ninguno de esos proyectos ha sido acorde a la vocación turística y campesina de Cocorná; por eso se ha formado desde el año 2015 una lucha inquebrantable en oposición a la construcción de más hidroeléctricas.

Cortesía: Cocorná Consciente. Marcha Carnaval, 1 marzo de 2020.

Yo firmo por el río Cocorná

No ha sido la primera vez que los cocornenses se han organizado con la misión de recoger firmas, puerta por puerta, y vereda por vereda, para exigir el derecho a un ambiente sano y el respeto a sus seis ríos imponentes y cristalinos . Lo que se está haciendo ahora es el fruto de un legado histórico de esa lucha social que han dado personas y colectividades en honor a su territorio y la dignidad de sus pueblos. El Oriente antioqueño es una región con enormes complejidades, nadie lo desconoce, sin embargo, la resistencia sigue creciendo. Nunca, a pesar de las dificultades del momento se ha bajado la voz, o dejado de insistir en lo común, en lo que une a los habitantes, quienes tienen llagas en la lengua, callos en las manos y arrugas en el cuerpo de tanto luchar. 

Yo firmo por el río Cocorná busca recolectar más de 1.000 firmas para solicitarle a Cornare una Audiencia Pública por el río. Al estar en riesgo la propia memoria e identidad de los cocornenses, las acciones colectivas son el reflejo de que la lucha se hace larga y necesaria con el pasar del tiempo. Casi nunca, las comunidades han podido decidir sobre el futuro de sus territorios, son las últimas en darse cuenta y la participación frente a proyectos como las hidroeléctricas ha sido inexistente.

¡Cocorná ya pagó su cuota de energía! Sus ríos no aguantan más hidroeléctricas y la gente no quiere que se repitan los daños a la naturaleza. Con Asambleas Comunitarias por el Agua, Mesas Ambientales de Participación, el Cumplimiento de la Agenda Ciudadana Ambiental, y ahora con la Audiencia Pública, se intenta evitar que Cornare apruebe la Licencia Ambiental para el Proyecto Hidroeléctrico Cocorná 3. El pueblo sabe que unido puede lograr cualquier objetivo, porque como ellos mismos dicen, ninguna lucha por pequeña que parezca es infructuosa e inquebrantable.

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